CIUDAD DE PUEBLA, PUE. (15 de marzo, 2026) – En lo que representó la última sesión ordinaria del actual periodo legislativo, el Congreso del Estado consumó la desaparición del Instituto de Bienestar Animal (IBA). La reforma, impulsada por el gobernador Alejandro Armenta Mier, traslada la responsabilidad de la protección animal al Sistema Estatal DIF, argumentando una necesidad de mayor presencia territorial en los 217 municipios de Puebla.
A partir de la entrada en vigor del decreto, comenzará un conteo regresivo de 90 días naturales para que se concrete la disolución administrativa del Instituto y el DIF asuma formalmente sus facultades técnicas y operativas.
El nuevo organigrama: DIF y Ayuntamientos
La modificación a la Ley de Bienestar Animal establece que el DIF Estatal ya no solo será un organismo asistencial, sino el rector de la política de protección de seres sintientes. Entre sus nuevas tareas destacan:
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Creación de Centros de Bienestar: En coordinación con los ayuntamientos, se buscará que cada región cuente con espacios de resguardo y atención.
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Denuncias ciudadanas: El DIF será el receptor oficial de reportes por maltrato, con la facultad de canalizarlos ante las autoridades competentes.
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Investigación de oficio: Se le otorga potestad para actuar de manera inmediata ante presuntos delitos graves contra animales, sin esperar una ratificación formal.
Consejos Ciudadanos: El contrapeso social
Para mitigar las críticas sobre la pérdida de especialización, la diputada Beatriz Manrique (PVEM) destacó la creación de Consejos Ciudadanos. Estos órganos buscarán que activistas y especialistas de la sociedad civil tengan voz en el diseño de las políticas públicas que anteriormente gestionaba el IBA de manera centralizada.
Críticas por pérdida de vanguardia técnica
Desde la oposición, la diputada Fedrha Suriano Corrales (Movimiento Ciudadano) lanzó una fuerte advertencia: Puebla pierde su estatus como referente nacional en la materia. Al desaparecer un organismo autónomo y especializado, Suriano considera que las funciones se "diluyen" en una dependencia con una agenda ya de por sí saturada.
“Es un error estratégico. Lo que debía hacerse era fortalecer al Instituto con más personal y presupuesto, no desaparecerlo. Estamos diluyendo la atención a los seres sintientes en otra dependencia”, reclamó la legisladora de MC.









