PUEBLA, PUE.– Tras casi seis años de dilación institucional, este martes dio inicio el juicio oral en contra de Edgar Osvaldo N., alias “Eddie Monster”, señalado como el autor material del homicidio de Aldo Padilla Cid, el joven egresado de la BUAP apuñalado mortalmente durante un asalto en el año 2020.
El arranque de la audiencia detonó la movilización de unas 30 personas, entre familiares y amigos de la víctima, quienes se concentraron vestidos de azul y con retratos del estudiante a las afueras del Centro de Justicia Penal de la 11 Sur para vigilar el debido proceso y exigir la pena máxima contra el agresor.
"La vida no vale un teléfono": la herida abierta de la familia
Con consignas y pancartas, los deudos recordaron la calidez humana de Aldo, quien tras graduarse de la Preparatoria Emiliano Zapata de la BUAP buscaba ingresar a las licenciaturas de Danza Contemporánea o Fisioterapia. Paradójicamente, en el mismo 2020, el joven se había sumado activamente a las megamarchas estudiantiles para exigir justicia por el asesinato de los tres estudiantes de medicina en Huejotzingo.
“La vida de una persona no puede valer un teléfono”, sentenció con indignación Alicia Padilla Cid, hermana del joven, al reprochar la violencia con la que fue atacado.
Por su parte, una de sus tías lamentó el truncamiento de su futuro profesional y personal: “Justicia porque Aldo alzó la voz por nosotros; justicia por todos los jóvenes que no regresaron a casa… Le arrebataron su vida”, clamaron los manifestantes.
El largo laberinto judicial del caso
El crimen ocurrió la noche del 16 de noviembre de 2020 en las calles de la colonia Volcanes. De acuerdo con la carpeta de investigación, Aldo fue interceptado por tres sujetos: Orlando N., Eduardo Iván N. y Edgar Osvaldo N. Al percatarse de que la víctima no portaba objetos de gran valor, este último presuntamente lo apuñaló con un arma blanca; el estudiante falleció minutos después mientras era trasladado de urgencia al Hospital Universitario.
Aunque Orlando N. y Eduardo Iván N. fueron capturados a los pocos días del asesinato en 2020, el presunto ejecutor material, "Eddie Monster", logró evadir la acción de la justicia durante casi cuatro años, siendo detenido hasta el 22 de octubre de 2024. El pasado 16 de abril se dictó formalmente el auto de apertura a juicio en su contra.










