CIUDAD DE MÉXICO.- Un total de 85 funcionarios y exfuncionarios públicos han sido detenidos en lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por mantener vínculos con el crimen organizado, reveló el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch.
Durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el titular de la SSPC puntualizó que dentro de este grupo de servidores públicos capturados se encuentran al menos seis presidentes municipales que estaban en funciones al momento de ejecutarse sus órdenes de aprehensión.
Capturas "sin distinción de colores"
García Harfuch enfatizó que las investigaciones y detenciones se han realizado bajo una política de "cero impunidad" y de manera imparcial, dejando de lado la filiación partidista de los servidores públicos imputados.
“Este es un compromiso con la cero impunidad y con la convicción de que donde existan indicios y pruebas para quienes cometen delitos, sean funcionarios o exfuncionarios, serán investigados y detenidos (…) En estos casos están de todos los partidos y de todos los colores”, sentenció el funcionario federal.
🔴 El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch (@OHarfuch ), informó sobre la detención de 85 funcionarios y exservidores públicos, entre ellos 7 alcaldes en funciones; aseguró que las investigaciones avanzan sin distinción de partidos políticos. pic.twitter.com/iHenzPsT3c
— Gremio 51 (@gremio_51) May 27, 2026
Apuestan a la inteligencia e investigación
El secretario destacó que la estrategia de seguridad del gobierno federal ha dado un viraje hacia el fortalecimiento de las capacidades de inteligencia e investigación del Estado mexicano, así como a la coordinación institucional, con el objetivo de golpear con mayor precisión las estructuras financieras y operativas de los cárteles.
Explicó que el Gabinete de Seguridad sesiona diariamente para evaluar información estratégica y focalizar operativos en los estados con mayor incidencia delictiva. Gracias a este despliegue territorial —en el que participan de forma activa el Ejército y la Marina—, el gobierno federal mantiene un ritmo constante de decomisos de armas, destrucción de laboratorios clandestinos de drogas y desarticulación de redes criminales en el país.










