-2 de cada 10 docentes en México adoptan herramientas digitales de manera activa, advierte académico
La Inteligencia Artificial (IA) llegó a las aulas mexicanas, pero el verdadero desafío para los maestros no es aprender a usar un celular o abrir una plataforma digital, sino transformar esas herramientas en recursos que realmente ayuden a los alumnos a comprender, participar y aprender mejor.
Así lo afirmó Luis Antonio Villafán, académico e investigador de la Universidad Anáhuac Puebla, quien señaló que, en el contexto del Día del Maestro, la tecnología cambió por completo el papel del docente, especialmente después de la pandemia de Covid-19.
Explicó que la pandemia obligó a millones de maestros a migrar de golpe a las clases virtuales, exponiendo las diferencias en habilidades digitales entre generaciones de docentes. Sin embargo, aseguró que dominar redes sociales o tener acceso a internet no significa necesariamente saber utilizar la tecnología con fines educativos.
“La pasión digital no solo significa tener un celular y tener contrato de datos. Va mucho más allá. Significa tener la infraestructura, luego hacerla de manejo y dominio propio y después orientarla con fines pedagógicos y didácticos”, afirmó.
Solo una minoría se capacita
El investigador explicó que la adaptación tecnológica depende principalmente de la disposición para aprender. En ese proceso identificó tres niveles: poder aprender, querer aprender y saber aprender.
El primero tiene que ver con contar con acceso a tecnología; el segundo, con la voluntad de capacitarse; y el tercero, con aplicar las herramientas digitales dentro del aula de forma efectiva.
De acuerdo con investigaciones realizadas por la Universidad Anáhuac Puebla, solo el 20 por ciento de los docentes en México adopta activamente herramientas tecnológicas e inteligencia artificial en su práctica diaria.
Ese sector está integrado por profesores que buscan capacitarse constantemente, aprenden observando a otros colegas o deciden profesionalizarse mediante estudios de posgrado.

“Solo el 20 por ciento acepta la adopción de las tecnologías y de la inteligencia artificial. Son los líderes docentes, porque ellos deciden capacitarse, tomar cursos y preocuparse por aprender”, sostuvo.
Villafán también advirtió sobre los riesgos del uso excesivo y descontrolado de la tecnología entre adolescentes y jóvenes, especialmente después del confinamiento por la pandemia.
Indicó que organismos internacionales han comenzado a reportar problemas cognitivos y emocionales en estudiantes, como dificultades de atención, menor comprensión lectora, ansiedad y depresión.
Pese a ello, insistió en que la inteligencia artificial no debe verse como una amenaza para los maestros, sino como una herramienta complementaria que puede fortalecer el aprendizaje si se utiliza correctamente.
“Lo mismo un cuchillo, un coche, un avión o una computadora son herramientas. ¿Qué pasa si las ponemos en manos de quien no sabe qué son o cómo operarlas? Los resultados pueden ser fatales”, advirtió.
Aunque reconoció que la Secretaría de Educación Pública (SEP) ya impulsa programas de capacitación tecnológica, consideró que los esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a las necesidades del sistema educativo mexicano.
“¿Se está haciendo? Sí. ¿Con fundamentos pedagógicos y tecnológicos? Sí. Pero los resultados nos dicen que todavía falta hacer más”, concluyó.










