Una estudiante del Colegio Cultural, en la capital poblana, denunció haber sido víctima de una agresión sexual por parte de un compañero de clases. A una semana de los hechos, acusó que ni la institución ni las autoridades han garantizado su seguridad, ya que el presunto agresor continúa asistiendo al plantel.
De acuerdo con el portal de comunicación e-consulta, los hechos ocurrieron el viernes 13 de marzo, alrededor del mediodía, cuando el alumno la sujetó por la fuerza y la obligó a mantener contacto físico sin su consentimiento, pese a que ella le pidió en repetidas ocasiones que se detuviera.
De acuerdo con lo narrado, la agresión no fue un hecho aislado, sino que estuvo precedida por un patrón de acoso que incluía mensajes constantes, insinuaciones no deseadas y presión para encontrarse fuera de la escuela.
Tras lo sucedido, la joven decidió informar a su tutora, lo que derivó en una reunión con su madre y autoridades escolares. En ese encuentro, le aseguraron que se activaría un protocolo interno y que el alumno sería retirado del plantel para garantizar su seguridad, pero la realidad fue otra.
Sin embargo, esto no sucedió, pues presuntamente la directora del instituto informó a la familia de la víctima que no era posible tomar alguna medida contra el estudiante, por lo que él agresor seguiría asistiendo a clases.
Ante la falta de respaldo dentro de la escuela, la joven interpuso una denuncia ante ante la Fiscalía General del Estado (FGE), pero el caso se mantiene en etapa inicial, en espera de que se determine su procedencia.
Un panorama similar se replicó en la Secretaría de Educación Pública (SEP), en donde le informaron que se trata de un proceso que podría tardar semanas.










