Luego de registrar dos paros en menos de una semana, el Instituto Tecnológico Superior de Teziutlán reanudó sus actividades académicas, después de que estudiantes decidieran levantar la segunda suspensión, iniciada el viernes.
La movilización estudiantil, que interrumpió en dos ocasiones consecutivas el funcionamiento de una de las principales instituciones de educación superior en la región, entró en una pausa, en medio de un hermetismo casi total por parte de quienes participaron en la mesa de diálogo.
Aunque los alumnos inconformes acordaron permitir el regreso a clases, no se han dado a conocer públicamente las demandas que motivaron las protestas. Se prevé que este lunes las actividades continúen con normalidad; sin embargo, persiste la incertidumbre sobre la situación interna del plantel.
Fuentes relacionadas con el conflicto evitaron confirmar si existe un acuerdo formal con el grupo disidente o si hubo cambios en la dirección de la institución. Tampoco se ha precisado si la titular del tecnológico permanecerá en el cargo.
Desde el viernes, las personas involucradas en las negociaciones suspendieron la comunicación con medios de información, lo que ha impedido conocer tanto el origen del conflicto como los posibles compromisos alcanzados para desactivar la protesta.
El doble paro en un lapso tan breve refleja un ambiente de tensión al interior del Tecnológico de Teziutlán, cuyos motivos y alcances continúan sin esclarecerse públicamente.










