El caso de la intoxicación de menores en Huauchinango ha escalado a nivel federal. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Salud federal atraerán el caso para verificar con peritajes propios si efectivamente se trata de fentanilo y cuál fue la ruta de contaminación de los alimentos.
Ante la gravedad de que una sustancia de alta peligrosidad haya llegado a la dieta de menores de edad, el Gobierno de México ha establecido una hoja de ruta crítica:
- Verificación de Laboratorio: Aunque la Secretaría de Salud de Puebla reportó que una niña de 10 años dio positivo a fentanilo tras consumir tamales, la Federación enviará a sus propios peritos para confirmar el hallazgo toxicológico.
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Trazabilidad del contaminante: La investigación buscará determinar cómo llegó el fentanilo a un alimento de consumo popular. Se analizará si fue una contaminación accidental en la preparación o una adulteración deliberada.
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Contexto de los afectados: Un grupo de 7 niños (de entre 2 y 11 años) presentó síntomas de intoxicación, lo que sugiere una fuente común de alimento contaminado en la zona de Huauchinango.
Datos sobre el consumo de fentanilo en México
La presidenta Sheinbaum aprovechó para matizar la situación del consumo de esta sustancia en el país, basándose en la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas (Encodat):
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Baja prevalencia: El consumo no médico de fentanilo en México se considera "muy bajo", con una reducción del 0.2% al 0.1% durante 2025.
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Rango de edad: Históricamente, el consumo se reporta exclusivamente en personas mayores de 18 años, por lo que el caso de una niña de 10 años en Puebla resulta una anomalía estadística y social alarmante.
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Riesgo letal: La mandataria advirtió que dosis mínimas ("un poquito") de fentanilo son suficientes para causar una sobredosis mortal, especialmente en organismos pequeños como los de los niños.










